Hoy la vida está muda, con este silencio redondo y rotundo trazado con el compás de la muerte. Y cuando me asomo por ese filo recién hecho que me corta y me hiere profundo, encuentro este vacío sin forma que se me pega y me envuelve quitándome la respiración. Mi instinto de supervivencia tiene tu nombre, y hoy - una vez más - hecho aire, escencia, energía, te has vuelto esta burbuja querida, amada hasta el cansancio, que circula por mis venas y le pone un poco de color a mi abatido corazón.

Que en paz descanses; me he quedado con tu último abrazo.

©fdL